


Limpieza de junta antigua
La limpieza con ácido y agua a presión antes de la lechada es importante para eliminar los restos de suciedad, cal, óxidos y otros contaminantes que puedan afectar a la adherencia y la calidad de la lechada de cemento. La lechada de cemento es una mezcla de cemento y agua que se usa para rellenar huecos, juntas o grietas en la construcción1.
La limpieza con ácido se hace con productos ácidos que tienen un pH entre 0 y 6, y que disuelven las incrustaciones minerales. La limpieza con agua a presión se hace con una herramienta rotativa de alta presión que arrastra las partículas sólidas. Estos dos métodos se complementan y se deben hacer siguiendo las precauciones y las indicaciones de cada producto y material.




Rejunteo o lechada.
La lechada de la piscina es el material que rellena las juntas entre los azulejos o gresites del revestimiento del vaso. Una correcta lechada tiene varias ventajas, como:
- Evita que se formen algas o bacterias en los huecos, lo que mejora la higiene y la estética de la piscina.
- Refuerza la impermeabilización del vaso, lo que previene las filtraciones y las pérdidas de agua.
- Protege los azulejos o gresites de los agentes químicos, el sol y las heladas, lo que alarga su vida útil y evita que se desprendan o se rompan.
- Mejora el aspecto visual de la piscina, dándole un acabado uniforme y brillante.
Para conseguir una correcta lechada, se deben usar materiales específicos para piscinas, como morteros con base de resina epoxi o silicona, que son más resistentes e impermeables que el cemento cola blanco. También se debe aplicar la lechada con una técnica adecuada, siguiendo las instrucciones del fabricante y limpiando el exceso de material. Se recomienda hacer una lechada cada 4 o 5 años, o cuando se observe que la junta está deteriorada o ausente2.
